Podcast # 12: Emily Brontë (traducción de María Eugenia Fernández)

Al igual que amasaba su pan, en esa casa alejada del tumulto, Emily realizaba sus poemas. Nunca pensó que vieran la luz. De hecho, hubiera deseado que nunca sucediese. La naturaleza forma parte de su poesía tanto como formó parte de su existencia. Su sensibilidad, marcada por las sensaciones, y los estímulos de su ecosistema, la convertieron en un ser taciturno, más no frío. Su frialdad la guardaba para las reuniones sociales. Su ardor, para la primavera, el brezo silvestre (su flor preferida) y para los páramos salvajes que la cobijaron.

(Fragmento del Estudio preliminar de Aquel lugar donde el viento murmura: poemas de Emily Brontë, por María Eugenia Fernández.)

Sobre la traductora:

María Eugenia Fernández nació en José C. Paz, provincia de Buenos Aires, en 1985. Profesora en Letras en la Universidad de Morón. Escritora, editora, correctora y poeta. Autora de los libros de poemas Principio (Ed. Autores de Argentina, 2017), El segundero veloz (2018), Construcción en la noche (Ombligo cuadrado, 2019).

De la poesía

Por Claudio Rosales

 questo e Medea non chiedere

 en lugar de sado-retro y putipunks borrachas
 malagestadas para armar bardo,
 la poeta, hija de la hoguera
 clasemediera argentina,L.S.

 me habló de Baruch Spinoza, de la profesora Haraway,
 de Frantz Fanon, de las asamblearias del 2002.
 me dijo que con el cuento del artista cool
 se comían el abuso y violaban pibas…

 que vírgenes aunque violadas las amó en público,
 la carne impura le reservó anhelos "bathorianos"
 y rivales mentales, más temprano que tarde
 las comparó con las drogas que consumía.
 L.S. entreverada en el limbo del Youtube
 sostenida en un pasado de acontecimientos,
 el recuerdo es de los viejos
 por cosas así.

*

 on the night in the word…
 en la época de Heleno Enólogo
 lo divertido era partir de la base "cualquiera escribe"
 abrazar consejos y puchas de la mamá maestra, irse a
 vivir, por un tiempo, en un motorhome entre Salou y Stiges.
 el silencio era la noche después de la nevada. 
 el horror de los músicos. la imágen de un vasto río. el día
 entre el comienzo y el fin de la mente.
 hoy, al mal gusto, ya superado, de viajar por turismo
 lee novelones de Brown & King. le sójour et ses doubles …
 donde nada de lo inconciente es virtual
 y nada de lo virtual inconciente.

*

 los dos poetas
 escribiste un poema, igual al que yo escribí,
 que ganó el concurso de letra local.
 así fue que me sentí puto o drag, 
 casi menos que un cartonero
 o un negroafricano en la Terminal.
 no escribas para los marxistas,
 los filopopulistas, son traidores me dijiste 
 ese día del asado con los chilenos.
 ahora me pregunto qué haré cuando
 vea atacar por la espalda a una persona
 y vos seas, nada más, que otro poeta estatal.

Inéditos

AQUÍ ME QUEDO PARA SIEMPRE; EN ESTA BOMBA BIOLÓGICA QUE SOY Y QUE TODOS TEMEN

Breve comentario del poemario Trópico Mío, de Mara Rita Villaorrel Oñate *

Por devenori

Una voz lírica me seduce mientras leo Trópico Mío (Mago Editores, 2015).** Me invita a ser parte del  permanente y poderoso nacimiento de sí misma, de su universo híbrido. Una voz donde me recuerda lo vulnerable, azarosa y cambiante que es la existencia misma.

Me rebelo tocando mi cuerpo
siento una gran pena por mí
yo no soy quien yo soy
buscándome otra me encuentro

Los poemas que contiene Trópico Mío me revelan, con su juego de lenguaje y sus estrofas pequeñas -como los momentos cotidianos que une misme vive-, la construcción y destrucción  de un universo hibrido, inestable, frágil, efímero y potente, donde la actitud contemplativa y el auto-reconocimiento son claves para desarticular y articular la subjetividad que posee la voz lirica del poemario. Voz que, en su búsqueda por la autenticidad, desobedece las leyes cósmicas del sistema sexo-genérico establecido que conoce la creadora de este yo –plural- lírico. Sistema que en las sociedades occidentales y occidentalizadas se caracteriza por la heterosexualidad como régimen socio-cultural y que, la autora, a través de la voz poética, intenta tajear con un lenguaje poético, transparente y filoso. Como dice Val Flores: saltó con su lengua afilada a trozar el mundo que le había sido asignado.

XII
a mí se me perdió una joya muy querida
una joya muy valiosa a mí se me cayó
a mí me robaron todo lo que yo tenía

XIII
Siento que alguien está de tras de mí
Siento algo que me está tocando
Siento algo que no me deja salir

XIV
Es mi madre la que está detrás de mí
Soy madre de mi madre
Difícil es parir a mi madre que me pare a mí

XVI
Algunas de mis madres tienen el rostro de mi padre
En mi cuerpo llevo mi padre
En mi cuerpo llevo todo ese peso

Sabe que para encontrarse a ella misma tiene que aceptar a todas las voces que la habitan, a todas las subjetividades deformes que se reflejan en su prisma. Por eso las convoca con  las palabras y las plasmas en el papel: Somos reflejos distorsionados  por el prisma único / Mi joya es el prisma único que nos separa. Una distancia donde se puede reconocer tanto como otra y símil a ellxs, y que conlleva a un permanente proceso de mutación: la piedra cae y rueda torpemente / la piedra se rompe y es polvo / de entre mis piernas cae un huevo

Es una voz que se reconoce como un entre-nos, un yo madre de mí de mi hermana de mi hija de madre, pero que sabe que por efecto del orden establecido se tiene que reconocer  primero como sexo, como un sexo, sus sexos. Por primera vez fijo mi mirada en mis sexos / Me toco y hurgueteo frente al espejo.  Y de ahí se sabe espora: Muchas larvas salen de mi huevo que salió de mi sexo/ Una larva come a la otra quedando solo una / la ultima larva crece rápido y me jura amor. Un amor que la lleva al eterno retorno de su génesis; un eterno renacer bajo su danza espiral: una prometea de su subjetividad plural e inestable pero predispuesta a ofender, a ser.

LXXI
Yo toda  innegable
Yo toda soy verdad
Yo toda soy líquido

LXXX
Veo a otro no un otro yo
Veo a otro sí un otro otro
Atravieso  el tajo para habitar  este mundo

XCIV
Lo único que tengo es voluntad
Valentía  de ofender por existir
Ya no vengo solo a cantar  sino a bailar también 

Al final se percibe con un cuerpo, una voz y con una autenticidad que la lleva a no temer vivir en este mundo: moviéndome copio todo lo que hacen y dicen/ todos son inspiración perfecta / agito mi cuerpo al ritmo de todos / al moverme  y al agitarme me expando /  habito todo así bailando/ soy la tremenda bomba biológica  que todos temen.  

Tan segura en su danza provocativa que se convierte en virus; un virus que invade al temor, que es simplemente temor por desear esa joya silvestre: de ser quien une quiere ser. Y por eso así concluye sentenciando la última estrofa: Ya sé por qué me temen/ Nunca entendí por qué tiene que ser así/ Pero aquí me quedo para siempre.

Tunuyán, 2020.

BIBLIOGRAFÍA

Flores, Val. Deslenguada: desbordes de una proletaria del lenguaje. Neuquén: Ediciones Ají de pollo, 2010.

Han, Byung-Chul. La agonía del Eros. Barcelona: Herder, 2014.

Preciado, Paul  B. Un apartamento en Urano: Crónicas del cruce. Barcelona: Anagrama, 2019.

Wittig, Monique. El pensamiento heterosexual  y otros ensayos.

* Mara Rita Villaorrel Oñate (Santiago, 10 de abril de 1991, 19 de abril de 2016) fue una escritora, profesora y activista LGTB chilena. Mara Rita publicó el 2015 su poemario Trópico mío en la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile, su alma mater y espacio de exploración durante su proceso de transición. Sobre libro comentó: doy luces de una hablante lírico transgénero, pero traté de no centrarme sólo en eso, sino en muchos aspectos que nos complican a todos en nuestros procesos de formación de identidad. El libro es una experiencia de formación que no es sólo mía.

Estuvo involucrada en la creación y gestión del Preu Trans de la U. de Chile, un preuniversitario popular para acoger estudiantes LGBT y prepararlos para rendir la Prueba de Selección Universitaria (PSU). Además de trabajar como profesora de Castellano, se dedicó a compartir su conocimiento y experiencia como mujer trans feminista.

También contribuyó en la visibilización de las vivencias trans en Chile, como la discriminación, el acceso a la salud pública, el rechazo de las instituciones laborales y otros factores que limitan el tránsito de las personas trans en este país.

Su experiencia fue reflejada en un capítulo del programa de Televisión Nacional de Chile, Qué pasó con mi curso,  y en el documental En Tránsito.

**https://es.slideshare.net/Piratalibros/trpico-mo-mara-rita

Podcast # 11: María Lucesole

María Lucesole nació en Lobos (Buenos Aires) en 1988. Desde 2006 vive en Capital Federal. Es poeta, profesora de Letras, bibliotecaria, correctora literaria, editora y educadora popular. Codirige la revista de poesía Campotraviesa, que circula en papel desde 2014; y coorganiza el Festival Rural de Poesía de Lobos desde 2016. Publicó la novela corta Irse (Buenos Aires, Campotraviesa, 2011); los libros de poesía:Las plantas verdes de los veranos (Buenos Aires, Tammy Metzler, 2014), El primer color de la noche (Buenos Aires, Nulú bonsai – La fuerza suave, 2015), En todas las cosas la niebla (Paraná, Gigante, 2016), Fui a una manifestación (Invernadero, 2020); y los diarios: Flechas lanzadas desde ninguna parte (Buenos Aires, Lomo, 2017). Algunos de sus poemas fueron traducidos al inglés por Noel Black y publicados en la antología compilada por Alexis Almeida: It’s in the future (Canadá, The Elephants, 2018).
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Los cuatro primeros poemas pertenecen a Las plantas verdes de los veranos, Tammy Metzler, 2014. Los otros dos a Flechas lanzadas desde ninguna parte, Lomo, 2017.

Podcast # 10: Leo Pedra

Nací en 1976 en Dorrego, Mendoza. Entre el 2000 y el 2008 fui parte de la revista literaria Bichobolita. En el año 2006 publiqué Yogur, pequeña serie de poemas-relatos, en 2008 el libro de poemas Nunca fui tan feliz como cuando era dark y en 2009 el libro de relatos Corderoi, todos a través de Carbónico ediciones. En 2017, publiqué la novela corta Los Techos en la editorial Babeuf.

1. Katy (dedicado a Rosales). Inédito, circa 2008.
2. El vapor de la Pava. Inédito.
3. Del Cano. Inédito.
4. Un Batman de plástico. Publicado en Nunca fui tal feliz como cuando era dark«. Segunda edición. Babeuf, 2019.

La casa que existe

Sobre La erosión, de Christian Hertel

Por Maite Esquerré

En nuestras casas, apretadas unas contra otras,

tenemos menos miedo.

Bachelard

¿Qué es una falta? ¿Es el poema una forma de recuperar lo perdido? ¿Cómo se escribe lo perdido? ¿Qué paisajes tiene, qué estructura, de qué objetos está hecho lo que falta? ¿Dónde se ve lo perdido, en el viento persistente sonando entre las rocas o en los bordes de la roca? ¿Cómo hablar desde una voz que se pierde en cada fricción, en cada movimiento? Si la escritura supone transformación, ¿cómo permanecer en lo perdido?

Estos interrogantes surgen a raíz de la lectura de La Erosión (Deacá, 2017), segundo poemario de Christian Hertel (Córdoba, 1983). El libro empieza con un epígrafe de Alejandro Schmidt:

pareciera

que terminamos siendo

estrictamente

lo perdido

Así Hertel irá borrando en cada poema toda apariencia, para afirmarse en esta cualidad de ser en lo perdido.

La erosión implica movimiento, cambio de materiales, desgaste producido en la superficie de un cuerpo por la acción de agentes externos (como el agua, las ráfagas, los rayos) o por la fricción continua de otro cuerpo (los abrazos, el roce tibio de los pies, el beso, un baile).

Hertel hace convivir pasado y presente en una forma: resuelta la ilusión aparece el poema como única manera de hacer posible la casa, de delimitar la erosión:

fabricamos puertas

para que nos llamen

Se pregunta Bachelard en la Poética del Espacio: ¿Lo que fue, ha sido? ¿Los hechos tuvieron el valor que les presta la memoria? Porque es necesario hacer temblar los valores, el autor escribe:

un puñado de monedas

al fondo de una fuente

fuimos

quisimos pertenecer

más allá

de la vaga sensación

de hacerlo para la foto 

En este poemario Hertel hace del recuento de lo cotidiano una belleza: restos de UHU, unas manos aferrando la sidra, broches en el suelo, naranjas maduras, palomas, vasos con agua, un taxi…  

Con el uso de los diminutivos: hojitas, tan jovencitos, mamita, un farito, la ramita…el poeta reacomoda los restos y nos invita dulcemente (palabra que usa dos veces, dulce y dulzura, y no empalaga) a pasar a su casa. Intimidad sin paredes, la intemperie de una casa sin techo, donde circulamos desprotegidos y a la expectativa. Como esas casas demolidas donde se ven los azulejos, los caños sin destino, donde se intuyen las habitaciones, la cocina, los recorridos, los abrazos, la mesa puesta un día de tormenta, la tarea del amor…Recreando los gestos que se dieron, y es en ese abrazo erosionado donde el poema construye su casa: 

se nos perdió una gata

un pen drive

una boleta de luz

un viaje

Es esa gata, esa boleta de luz, ese pen drive y al mismo tiempo son todas las gatas, todas las boletas de luz, todos los pen drives. De lo íntimo a lo universal, por eso resonamos con los poemas de Hertel, porque es algo que también nos pasó.

Un lenguaje de la superficie, quizá la única manera de decir lo perdido, lo que somos, para que todo aquello que es, en apariencia, profundo suba a la superficie:

sigo despertando

cuando los peces profundos

ven pasar un globo

por la superficie

y porque escribir es disipar la ilusión:

con la claridad

el alcohol

la euforia

se agotaron

Hay en los versos de La erosión una comprensión del que observa con la mirada en el umbral de los días, de la vida, y desde ahí registra lo que no está (lo que no va a estar), o lo que se empieza a ajar o a desvanecer por la categórica intervención/ del tiempo.

Hertel ve con los ojos abiertos y anota lo perdido, arma su casa, con la conciencia de que nada se cuida de lejos. No huye de los escombros que caen en cámara lenta, permanece sin desesperación; con una nostalgia, sí, pero del futuro, como dice Teillier, de lo que nunca nos pasó pero debiera pasarnos.

El poemario termina con la palabra esperanza, y lejos de ser cursi o trillado, supone una acción valiente (la valentía no es temeridad, dice Lao Tsé).

Un acto necesario: resistir en el derrumbe y nombrar las cosas que se desvanecen actualizando lo perdido. Cada verso como un refugio para el amor. Esa es, tal vez, la tarea del poeta: permanecer en la erosión, revelando en el poema las casas que existen

sin embargo resisto

no salto

me quedo para que veas

el lado fuerte de los puentes

para que veas

la dulce revelación de lo perfecto

la ramita viva del amor

la casa que existe

2020

Podcast # 9: Washington Atencio

Washington Atencio (Entre Ríos, 1986). Es profesor de Lengua y Literatura. Reside en Paraná y da clases en los niveles secundario, terciario y universitario. En 2019 publicó «Una hoguera de jazmines» (Camalote) y fue parte de la colección Tres Poemas (Ediciones Arroyo). Algunos de sus textos han recibido premios y menciones. Gestiona la librería Jacarandá y coorganiza el ciclo de poesía Río Abajo. En febrero de 2020 publicó «Nuestra sombra volcada en el río» (Agua Viva).
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Maíz y Seda roja, de «Una hoguera de jazmines» (Camalote, 2019) Anidar, Terrario y Galope ciego, de «Nuestra sombra volcada en el río» (Agua Viva, 2020)