Poemas

Por Claudio Rosales

en la imagen de una mente
un aire cálido venir del cielo
observo desde la ventana
como esparce su polvorienta carga
de hojas secas y pastos de baldío

      aguaribay
      gigante
      nimbado 
        de
      polvillo
          grisiento

en la imagen de una foto
un muchacho con ropa de trabajo
en la playa para clientes del mercado
más grande de aquella ciudad
de gatos chiquitos y cervezas baratas

          tatuajes
          tachados
          nuevo 
             corte
          de 
          pelo

…
..  ..
    …
----“
  ,,,,


   rey flemático                                torre de damisela
                        reina desdeñada
caballo 
             en
                    movimiento
                                                peones
torre de juglar (rival)                 peones
                        peones                                                                                               
                                                   alfil (rival)

.         .                 .               .
una semilla de uva
y un grano de uva
una pasa en el plato
una naranja una mandarina
ciruelas
un carozo de ciruelas

  en la remisería Miguel

el pasado adelante

(voces de los que van al tropical)
                                       .   .   .         .    .                                                                                                                                                                           
.     . . .  nombres pintados en el contrapiso municipal y gris 
de la plaza
                     DANY    EZE    PATO    CARLO
                                                                  farol enredado a las ramas,
                               voces relampagueantes
                                tras la indagatoria
                               vuelven los negros al Pastal

                   los que vuelven,
,,,,,,,,,,,,,,,







¿2022?

Podcast # 24: Mercedes Araujo

Mercedes Araujo (Mendoza, 1972)
Dicta talleres de escritura creativa en la UNA y es profesora de Derecho ambiental y Derecho de la cultura y el patrimonio. En el libro Todo lo que deba ser transparente, será transparente, acompaña con sus fotografías los poemas de Patricio Torme (Ed. Palabrava, 2020). Sus poemas forman parte de varias antologías, entre otras, Poetas argentinas, 1960-1980 (Ediciones del Dock) y Perras y Amor, de la Colección Prismática de Ed. En Danza.

Poesía
Así es el fuego, La Plata, Club Hem, 2018
La isla, Buenos Aires, Bajo la luna, 2010 (Tercer premio en poesía FNA)
Viajar sola, Buenos Aires, Abeja Reina, 2006
Duelo, Buenos Aires, Ediciones en Danza 2005
Ásperos esmeros, Córdoba, Ediciones Del Copista, 2005

Audiolibro
La sed y el agua (antología), MendozaEnCasa, 2020.

Narrativa
La hija de la Cabra, Buenos Aires, Bajo la Luna, 2012 (Primer premio novela FNA)
…………….
Todos los poemas pertenecen a La isla (Bajo la luna, 2010).

Podcast # 23: Silvio Mattoni

Silvio Mattoni (Córdoba, 1969). Publicó los libros de poemas: El bizantino (1994), Tres poemas dramáticos (1995), Sagitario (1998), Canéforas (2000), El país de las larvas (2001), Hilos (2002), El paseo (2003), Poemas sentimentales (2005), Excursiones (2006), El descuido (2007), La división del día. Poemas 1992-2000 (2008), La chica del volcán (2010), La canción de los héroes (2012), Avenida de Mayo (2012), Peluquería masculina (2013), El gigante de tinta (2016), Caja de fotos (2016), Tanatocresis (2018) y La buena suerte (2020). Los ensayos: Koré (2000), El cuenco de plata (2003), El presente (2008), Bataille. Una introducción (2011), Camino de agua (2013), Muerte, alma, naturaleza y yo (2014), Música rota (2015), Tekhné (2018), ¿Qué hay en escribir? (2021) y La extensión más sutil (2021). Los diarios Campus, en 2014, y Capturas, en 2021. Tradujo libros de Bataille, Bonnefoy, Catulo, Pavese, Duras, Michaux, Ponge, Quignard, Marteau, Valéry, Mallarmé, Artaud, Desnos y Diderot, entre otros. Recibió, entre otros, el Primer premio de Ensayo del Fondo Nacional de las Artes en 2007 y 2012, la Beca Guggenheim en 2004 y el Segundo Premio Nacional de Poesía en 2019. Da clases de Estética en la Universidad Nacional de Córdoba y es investigador del Conicet.
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«La palabra verano» pertenece al libro Gracias verano.

variaciones sobre Las Heras

Comentario poético a «Las Heras y otros poemas» (Camusu, 2020), de Claudio Rosales

Por Maite Esquerré

limbo lasherino


siempre van
los oscuros habitantes de provincia
entre frontera zanjón
mueven sus cuerpos 
escarceos amorosos 
divagaciones
sobre un mar que no se ve

como una polvareda los nombres pasan 
fantasmas se reconfiguran
junto a otros polvos
polvo de polvo el vino en la boca 
cepas de américa
la palabra puntazo herida que no cesa

tan distintos a la rigidez 
son arbustos
suavizados por la ternura barrial 
son el agua
que necesita la tierra seca
-qué manía
querer explicar la sequedad 
la soledad
de los cuerpos lo insoportable 
el desierto

destellos de la siesta 
donde la tierra centellea 
y te fulminan
los ojos del Matuasto

conversaciones disueltas 
entre el polvo la ausencia 
de límite la aridez

silencios que
esquivantes 
arman lenguaje
palabritas achaparradas
 
caldén retortuño chañar
molle piquillín jarilla, te acordás?

cortaste una rama
para mí la puse en el baño 
durante un tiempo estuvo 
el olor de tus manos

el corte-

es fuerte el zonda de agosto 
no vamos a alardear del otoño 
en Mendoza dejemos
el regodeo a los turistas 
en Las Heras hay viajeros
figurantes siluetas de la sombra 
border buscas lumpenaje
en camisitas de Erdosain 
pucho bajo chopos chombi

tortita raspada en
la galería cutre y subterránea 
llegando a la terminal 
terminar de irse
es imposible
sueñan los tumberos 
con rumbear
adonde
–les parece desear
solo un espejismo 
una ilusión lasherina

ese poema sobre la pasión
que escribiste en el ala este 
de la terminal desde
donde salen
los bondis a Cacheuta
la palabra piringundín el pancho 
la Andes ya caliente
el pool del Gringo las bolsas 
reventándole el estómago
el merqueado cuerpo 
que la policía dejó 
esperanti la muerte
 
nunca seré policía 
los textos que tiran 
las pibas de la lepra
en bicis chiquititas que chetean 
a la distracción
no duermas, reina 
no hay que dormir 
me decís
y no despierto nunca de Las Heras.





cementerio de animales

tórrido mediodía en un baldío de Las Heras 
el sol te parte y fragmenta
vas un poco más adelante
remera negra la cabeza en negativa
 tu mano blanca y roja de apretar
la bolsa de consorcio
te sigo de atrás hacia el costado 
voy llorando despacito 
improviso una despedida
muriendo se resucita a la vida eterna 
así sea tenía chamuyo el Armando
no hizo falta dejarle una moneda 
para que Caronte lo cruzara
empezás a cavar con una convicción ancestral 
debajo de un aguaribay –o falso pimiento -
hasta el dolor busca la sombra
alrededor todo está quemado
acá los pibes vienen a paquear
te cae sudor y mugre desde la cabeza 
el cuello intuyo que también llorás 
la puta gravedad de la muerte
tenés la mueca deformada 
no voy a hacerme cargo
en la espesura del desierto lasherino 
el pensamiento se condensa
en el aire borro lo que digo
le dejo las flores que me regalaste anoche
la tierra pesa y las piedras interrumpen la sepultura 
estás arrodillado le tocás las orejitas
todavía tibias y con hormigas
frente al pozo renacen se nos mezclan 
otras despedidas la muerte
no tiene propiedad



claudio c. rosales nació en la provincia de Mendoza, en 1972. Integró las redacciones de las revistas de arte y literatura Bichobolita y La Leónidas. Entre los años 2006 y 2013 fue el editor y artista visual de la colección de peosía carbónico edic. Publicó en epoesía córner, 2005; las heras, 2008: wachi, 2013; los poemas de Tecnotronic, 2015.

Una belleza hiriente y dorada

Sobre “Un corazón atravesado por una flecha flacucha y sangrienta” (Promesa editorial, 2022), de Clara Del Valle.

Por Gabriela Pignataro

¿Se escribe para conocer el reverso de las formas o para inventar esa palma invisible? Escribir es fundar: la tierra después del vacío, el temblor del desastre, la suavidad bajo el sol. En el primer poemario de Clara Del Valle se despliega un paño de revelaciones: como esos paisajes que, en la lejanía, verdes, hacen fulgurar las pequeñas luces extrañadas en la intemperie. La revelación no es siempre un facón plateado en la negrura o el gran estallido, sino, más bien, un breve destello, la dentellada mínima sobre una superficie tersa. Poemas que gravitan el artificio del lenguaje: la traducción inexacta de la experiencia, las convenciones y convulsiones sobre el Eros y el deseo. ¿Cómo escribir otro manifiesto sensible, en una época prescriptiva, hasta sobre los propios cuerpos? ¿Se puede desear sin el espejismo, la ilusión, sin un lenguaje que erosione los bordes de las distancias?

Una belleza hiriente y dorada, son los poemas que desafían la demolición, la casa y el recuerdo, el lento desplome después del amor: las paredes y sus señas, los objetos rotos, la maleza y la flor, las palabras y las cosas, siempre un mapa. Hay una torre que se cae, se escombra verso a verso y se vuelve llanura de restos y pequeños tesoros ¿Con qué materia preciosa quedarse y cuál arrojar al baldío de lo que ya no se habita? La respuesta está en el ritmo vital de una lengua que se atreve a palpar el tiempo destemplado y canta: Vas a sembrar el tiempo de la sombra / Voy a cosechar el fruto, el beso, el abrigo / y la hiedra.

“Un corazón atravesado por una flecha flacucha y sangrienta” nos descubre una voz poética que construye su fuerza desde la pequeña insurgencia, como las flores, como la hiedra.


Selección

CONVERSACIÓN EN EL PARQUE

                                                                                  A Tamy y a Pocher

Entre el deseo y los cuerpos 
hay signos, tratados y notas al pie. 
En los anaqueles de la historia erótica 
se acumulan enmiendas, tachaduras frenéticas 
donde el cuerpo, el papel, la lengua y hasta la mirada 
resultan ilegibles de tan borroneados. 
Ya casi no queda lugar para trazar lo nuevo 
y dibujar una flor en el margen 
o un corazón atravesado por una flecha flacucha y sangrienta. 
Tal vez nos quede escribir 
instructivos sobre el disfrute de las propias cuerpas, 
entregarlos prolijamente al pie de la cama, 
como se entrega el programa de una representación 
absurda a cambio de nada. 
En rojo, un aviso: “De succionar con demasiada presión las tetas 
o encarnizarse en la apertura olímpica de nalgas, 
será sancionado con todo el peso de la ley mil y pico, inciso 
[nosécuánto                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                            
o en su defecto con una mirada penetrante, tal vez triste, usted [elija.” 

De este lado yace un cuerpo en su máxima tensión 
un papiro manoseado y valioso 
una hoja que tiembla mucho antes de que la toque el viento.


*

OFICIO

alguien pronuncia mi nombre
soy una demolición en suspenso
José Sbarra

Esa mañana oí caer
la pared que levantaste 
con más fe que certeza
pacientemente hace años.

Colocaste ladrillo sobre ladrillo
a veces alguna piedra 
que emparejara un terreno virgen.
Te entregaste a la tarea del constructor
el que gana en visión
gracias al oficio de construir
edificios sólidos para cuerpos frágiles. 

Cuando la creíste terminada
colgaste de ella adornos y promesas.
“Hay una herida aquí, un espejo allá:
todo está en su lugar.”

Una mañana de septiembre, 
el aullido de los perros: el sismo.
Las grietas tomaron la forma de una raíz enorme.
Fui testiga de las patas del gorrión posándose al alba 
en lo alto,
           del estruendo sordo,
           de la montaña recién nacida. 

–¿y qué hacemos ahora con tanta ruina salvaje? – me preguntaste
de rodillas frente al derrumbe.
Lloraste
y no sabía si por la pared o el pájaro. 
Ya no importaba.
Nada encaja otra vez en su lugar.
Las piezas ahora parecen dinamita fresca.
–Hay que alejarse – decís – 
algo late bajo los escombros 
y el suelo me marea. 

Te sigo hasta donde permiten mis piernas.
Vas a buscar otro terreno en desnivel, 
vas a trazar un plano oblicuo, 
vas a emplear hierro, adobe, barro, 
plantas, vidrio, cemento
en tu nueva fortaleza. 
Vas a pedir ayuda, 
vas a saber de otros temblores
y de las caídas y los derrumbes.
Vas a sembrar el tiempo de la sombra.
Voy a cosechar el fruto, el beso, el abrigo y la hiedra. 

*

EL NACIMIENTO TRÁGICO

El nacimiento trágico de la mariposa 
fue anidar meses en su capullo 
bajo la lluvia el frío la helada y el sol 
en una esquina del jardín
bajo el limonero.
Fue camuflarse durante meses 
parecer otra cosa muerta 
una basura olvidada
para no sugerir belleza y magia.
Nada ni nadie debía sospecharla.

El nacimiento trágico de la mariposa tigre fue
decidir nacer una mañana de septiembre
a la vida al sol al calor a volar 
fue romper el capullo lentamente
mostrarse envidiable única amarilla y negra.
Fue encontrarse cara a cara
con la mirada verde y rapaz del gato blanco 
que no permite que nada 
ni nadie
en ese jardín viva o muera sin su consentimiento.

El nacimiento trágico de la mariposa 
fue ahí en ese instante
en el que la pata blanca decidió destrozar sus alas
sus ansias enhebradas por meses
su belleza hiriente y dorada.

Clara Gabriela del Valle es poeta, editora y docente. Coordina, con su tocaya viceversa, Gabriela Clara Pignataro, los talleres y clínicas de obra de Bajo la araucaria. Los feriados sube a las montañas de Mendoza a darle revancha a la metáfora. Este es su primer libro de poemas.

Contactos:

@lareina_de_lxs_lagartxs

delvalleclaraletras@gmail.com

Podcast # 22: Gustavo Tisocco

Gustavo Tisocco nació en Mocoretá –Corrientes- Argentina.
Tiene publicado los poemarios “Sutil”, “Entre soles y sombras”, “Paisaje de adentro”, “Pintapoemas”, “Cicatriz”, “Rostro ajeno”, “Desde todos los costados”, “Terrestre”, “Quedarme en ti”, “Reina” y “Hectáreas” (libro publicado en Madrid, España) “Perla del Sur”, “Entre ventanas” y “Nueve poemas” ; así como los Cd “Huellas”, “Intersecciones”, “Corazón de níspero” y “Terrestre”.
Participó de diversas antologías tanto en Argentina como en diferentes partes del mundo. Asiste a encuentros nacionales y asistió a festivales internacionales en México, Perú y Nueva York como invitado.
Creador y director del sitio MISPOETASCONTEMPORÁNEOS desde el año 2006.
mispoetascontemporaneos.blogspot.com/
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Amo a un hombre pez y No le da de comer a los pájaros pertenecen a «Terrestre» (2012).
He tenido una madre alta y Tuve coronitas de novia en la frente pertenecen a «Perla del sur» (2019).
Si de escapar se trata y Todos hacemos el amor pertenecen a «Quedarme en ti» (2012).

Editorial 10

Pallota della Torre, Leopoldina. La pasión suspendida: entrevistas con Marguerite Duras. 1ed. Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Paidós, 2014.