Adelanto de Los Malhabidos (Victoria Baigorrí)

Por Hermosa Cena Editorial

“Los Malhabidos” es un libro de cuentos y relatos reunidos de la autora riojana Victoria Baigorrí. Se trata de una obra con fuerte carácter social en donde la marginalidad y lo local emergen como un golpe sin trucos del paisaje. Los malhabidos siempre están al borde de una ley que cuando se presenta, no resulta ser mucho mejor que ellos.

Este libro, que cuenta con la contratapa y justa recomendación de la escritora Gabriela Cabezón Cámara, tiene un valor local destacable al recuperar historias policiales riojanas, paisajes propios, personajes tradicionales enlazados en contextos (pos) modernos, terror, suspenso, acción y también, momentos de belleza y poesía.

Entre los cuentos de este libro podemos mencionar “Rioja Prosa”, “Espumadera”, “Ostia progre”, “Freno”, “Mikilo Slayer” y “Defeto”, entre otros. En esta oportunidad compartiremos a modo de adelanto el cuento “Cadete”, que narra un fallido y crudo ingreso policial.


CADETE

A ver si se enfilan, extiendan el brazo derecho para separarse, poniendo el dedo dedeador en la raya del costado del pantalón. Yo les voy a recordar por qué están acá. Ustedes, hijos de nadie, van a encontrar solitos por qué están acá. Todos se llaman más o menos parecido, Herrera, Romero, Bazán, Vera, Romero sobre Romero, Herrera III, Vera al cubo y Bazán de Malanzán. 

Hoy empezamos el ciclo lectivo 2018. Voy a tomar lista de nuevo, para saber a quién ya le dieron el uniforme:

1 – Torchivía, María Rosa

2 – Ramirez, Adrián Éctor

3 – Aparicio, Nicolás Jezú   

4 – Oyola, Del Cármen Alberto

5 – Bazán, Santiago

6 – Masa, sinceja Didí

7 – Oropel, Jessica Yesica

8 – Martinez, Edelma Sabia

9 – Matta, Victor Solo

10- Aballay, Daniela Silvia

Las vueltas al predio van a ser cinco, en media hora viene el fotógrafo del diario. Pintones y más negros que nunca van a salir en la foto, pongan buena cara como debe ser. No me hagan trompita porque esto no lo decidí yo, menos que menos, yo, raso policía, con mujer obesa, diabética y con tres chinitas que largan críos como meada de borrachín.

Siendo las 12:30 diose inicio al acto de inauguración. La cortada del lazo azul es realizada por el Cadete Honoris Causa, abanderado y doble escolta de sí mismo, Rogelio Bazán Segundo. 12:55, después de la cantada del higno y la ida de la bandera, mientras la Raula secretaria, escribiente, mecanógrafa excelsa, cambiada de género, ya les cuento, reparte fotocopias del contrato a las familias llorosas y orgullosas, firmando un porvenir de servicio a la patria, aunque en realidad le están poniendo el gancho o el dedo gordo a la condenación de sus críos. 

Entre el analfabetismo general y los jojos bizcos por llegada de choripán, la letra chica es pasada por alto. Allí figura una advertencia muy digna de destacación: “…en caso de deshidratación, apartar al cadete hacia el rincón más caliente del asfalto, déjelo ahí, hasta que se recupere, para volver a incluirlo al ejercicio. Si la descompostura sigue, enviarlo al costado de un árbol con sombra ya que, a esas altas temperaturas, las proteínas del cuerpo en lugar de apaciguarse, hacen lo suyo cocinándose el interior del sujeto.”

Idos todos, el Crío. Ángulo se despide bamboleando palmas saludando parientes, escribanos, abogados y autoridades políticas. A la policía montada a caballo la deja para el último, andaban con un inconveniente de diarrea equina.

Me prometieron hace bastante un lugar al lado de ellos, los políticos. Me deben tantos favores como las veces que nos metimos en los agujeros de la Raula antes de su convertición. Quisiera tener las casas con piezas de sobra, o las empleadas que se cogen y que después usan de amantes o de contenedores de leche. También me gustaría tener la panza, el corazón y la nariz contenta como ellos. Ojo, no soy un hombre que no disfrute de su trabajo, agradecido estoy de la total licencia para hacer de ustedes lo que se me cante el upite.

A la larga, me costó, pero entendí todo, yo soy uno como ustedes. Todos los días rezaba para que no me usaran de puta en el barrio, pero Diosito nunca me escuchó. Después entendí que Él también era un garca y humano, muy humano, usando su imagen y semejanza, me tunié de buche y hago lo que se me da la gana.

Agradezcan manga de acas, que los haga ejemplo de yo mismo. Si un día me pinta cagarlos, los cago, si otro día, se me da mearlos, los meo, y si algún que otro día se me ocurre acabarlos, los vuelco con mi leche de embarazo chorriada en sus culos. Así me enseñaron, así aprendí. Para qué viandar criticando las reglas, el istructivo y haciéndome el rebelde hipi fuma porro. Yo soy feliz, tengo tres crías y una esposa diabética con los tobillos reventados de azúcar, esperándome abierta en la cama. Me hubiese gustado que elijan a otro para hacerse cargo de gestionar esta juntadera de pobres, pero parece que nací mandado a enderezar las ramas ladeadas. ¿Quién me ha visto y quién me ve?

Gracias a fuentes oficiales y literales de la oficina de “policías intelectuales que piensan”, se redactó un protocolo sobre la llegada de los cadetes. El asunto crítico que devanó sesos, achuras, y demaces, era primero, la erradicación, total o parcial, de todas las mañas hogareñas contraídas. Si habremos escuchado morbosidades de todos los tipos y colores. Entre los casos estudiados estaba, por ejemplo, uno que de tan cagado de hambre, se había pasado al veganismo y comía cualquier yuyo que encontrara. Así que los instructores de esa época, para enderezar el vicio, lo usaron de cortadora de césped hasta que finalizó el curso. Otro, judicializado, sacado de los ranchos, era uno desos changuitos que te lustran la chota cuando el semáforo está en rojo. Fue una historia dura, le tuvieron que sacar a los golpes secos la boquita de pescado que traía de tanto pete esquinero. Por último, una que justito ahora es Sargento.

Todo el mundo sabía que a la Gladys la dejaron regalada en una canasta en la terminal de Patquía con una nota, “Esta es hija de la chaya y del carnaval, o sea, de todos y de ninguno. LLoya tengo ciete críos, 4 abortos y 3 ligaduras de trompas, soy gefa de ogar, no la puedo criar”. Remitente: Edificio 2 de Abril Polisia de la rioja”. Esa la adoctamos como querendona, y miren, hoy es Sargenta la Gladys.

Se vio interrumpida la rutina iniciática por un aspirante transpirante que corriendo, gritaba “Sargento Ángulo, el Santiago ta-mal, no se hace el morido, siera el que mejor corría”. A ver pedazo de bosta rajá de acá, Raula tráeme la fotocopia. A ver, a ver, qué dice, “PROCEDIMIENTOS SOBRE QUÉ HACER EN CASO DE CONVULSIÓN INCIPIENTE Y DESIDRATACIÓN MODERADA: Ubicar rápidamente el órgano de micción en un recipiente hasta que agote su contenido. A. Si se trata de un pene, usar preferentemente una botella plástica. B. En el caso de una vagina, utilizar una Quilmes de boca ancha. C. De géneros inciertos, llamar por asesoramiento al INADI.”

Raúl Antonio Miranday, o la famosa “Raula” timidona, entre dientes, sopla balbuceando al viento, “quiero decirle con respeto, tiene que saber que, hoy 12 de enero de 2018 La Rioja Capital a las 14.45 hs, se hizo record Giness de calor bajando al 2do puesto a la India. También salió en Crónica, ¿vió?, yo misma di una nota contando como se vive esta calentadera”. Cállese, no me distraiga, a ver, qué sigue diciendo esta mierda de papel: “Luego del procedimiento mencionado, trasladar al convaleciente a un recurso de agua para hidratarlo. Antes, debe cerciorarse si el cadete bebe por cuenta propia. En caso negativo, busque una ambulancia y dése por despedido. En caso afirmativo, se ofrecen las siguientes opciones: A. Buscar un charco, retirar los dengues que pululan, y ubicar la boca del cadete cerca, facilitándole “la pajita”. Ella se encuentra en el interior del botiquín que les dimos en la clase preparatoria. B. En caso de no contar con el recurso arriba mencionado, considérese licenciado de utilizar la maniobra que según su idóneo conocimiento pueda ofrecer. C. Si usted está leyendo este ítem, es porque su creatividad no ha funcionado, y URGENTEMENTE DEBE, propinar, convencer, y obligar a otro cadete para que orine en la fuente bucal del casi occiso. En los manuales de cuidados cadeíticos de la PFA se dice que la orina masculina tiene propiedades analgésicas y miorrelajantes inmediatas. 

Hacia el final del instructivo, todos pasaron por alto dos notas al pie. “Aclaratoria: Por cuestiones legales, esta salvedad DEBE hacerse: el 86% de los instructores han utilizado de una forma magistral y sintética el punto B. y C. mientras que el 14% restante fue desafectado de su cargo. Aclaratoria II: En casos de calor extremo, de cadete muerto, de quemaduras y accidentes varios, dése por vencido en su tarea y busque una licencia por golpe de calor.

La ambulancia, aportando su vagancia, hizo su gracia tardando media hora en llegar. Se salvaron muchos, a Dios gracias, un par de cadetes mujeres fueron llevadas a la guardia del hospital por quemaduras de pecho. A la Jesica Yesica, la trasladaron al instituto del quemado para rehacerle en vano sus pezones hechos pasas. La otra, Martínez Edelma Sabia, sin forma alguna de reparación mamaria, logró un acuerdo monetario para llevar orgullosa una sola teta donada por el INCUCAI.

Bazán además de seco, estaba morado y con los labios partidos, balbuceando palabras entre espuma. El pasto furioso de amarillo seco se puso blando y amable para el descanso de Santiago, los árboles de brea ofician de viejas lloronas, regalando por única vez, sus gotas azucaradas desde sus ramas. La naturaleza anduvo quieta y asesina ese día. Habitó en una especie de bestia perfecta, viendo lo poco y nada que quedaba, desconociendo su co-autoría.

Pasaron 6 meses hasta que el gobernador me llamó por cobro revertido. Me dijo que no me preocupara porque la causa marchaba regia. Por respeto a mi escalafón y por ser casi prócer, me dibujaron la causa. Me iban a dar condena por “Homicidio calificado por abuso de la función, en concurso con lesiones graves calificadas por ensañamiento y abuso de la función y violación a los deberes de funcionario público por ejercicio abusivo de la autoridad”. Pero hete aquí estoy, re salido como pito de choco.

Me sacaron rápido porque yo sabía mucho de sus chanchullos, así que pedí de todo, al propio gobernador: que me dieran los viáticos correspondientes por las culiadas sufridas con anterioridad, entre otras, pedí también, aborto gratis de por vida a las tres mangas de chinitas ponedoras de críos que tengo.

Si ya sé, así como salí campante, me han entrado de nuevo. Y a la corta más que a la corta puedo terminar en el penitenciario. Todos esos funcionarios ya ni bola me dan. Volví, sí, así con una carátula que ni yo entiendo, pero parece que la cosa viene pior. “Lesiones graves por goce de incendio humano y abandono de persona ya muerta, en concurso de uso intencional del calor riojano como arma de fuego para matar”.


Sobre Victoria Baigorrí: nació en la ciudad de La Rioja en 1985, donde vivió hasta finalizar sus estudios universitarios como psicóloga. En 2011 se trasladó a Buenos Aires, ciudad en la que reside, donde comenzó su carrera como escritora. Su relato «Nogal» se publicó en la antología de cuentos «Un sobresalto para el corazón, una punzada en la boca» (2020) de Patronus Ediciones, mientras que su cuento «Julián Murge» se incluyó en uno de los congresos sobre psicoanálisis y literatura realizados en la UBA. También participó de lecturas en Casa Brandón y en el Centro Cultural Matienzo (Bs. As.) y más recientemente, en Espacio Güemes (La Rioja).»Los Malhabidos» es su primer libro.


Lxs interesadxs pueden escribir al mail de la editorial hermosacena@gmail.com.