Editorial Pan cumple 11 años de liberaturas

 

Por Neeuke Dominguez

Que no falte el Pan en los finales

13 duetos son 26 sujetxs
por tres textos son 72 luces
mas colores en los asientos
da una infinita tarde sin tiempo 
ni cálculo.

La editorial Pan cumple 11 años de existencia creando lo que el arte indique crear y eso refiere más que libros, es más bien, lo que en los libros se encuentra lo que Pan ofrece como posibilidad. Cada instancia de esta editorial atmósfera es un camino de aperturas a lo por suceder, dado que aquí leen tanto quienes están comenzando a escribir como quiénes ya tienen sus décadas encima, lo cual genera una metacomunicación literaria que camufla los poemas tras las voces que leen en las personas que escriben, generando impúdicas intoxicaciones de estilos.

Ayer 7 de diciembre de 2018 se realizó el último Episodio Poético del año. Este ciclo reunió todos los primeros viernes de cada mes a escritorxs, musicxs, teatristas, cineastas, y otra porción inclasificable de seres artistas que crean fuera de géneros y academias del confort artístico e intelectual.

Comenzó Juan Montaño, fundador e integrante de Pan, a presentar este encuentro que ya había comenzado antes de llegar; con su inmanencia natural, largó las primeras palabras sobre el micrófono, testigo sublime de las porosas lenguas poéticas que salivaron sobre él, sus calamidades y caricias, sus prosas e indirecciones. Emilce Cozzoli, integrante de Pan, continuó un ping pong de frases que vacilaban entre la dificultad de nombrar once años de sitios inventados y la vibración corporal que respiraba una tarde sin nombre.

Leyeron más de 15 escritorxs, algunos junto a músicxs, durante más de 10 minutos cada unx. Podrá quién lee, imaginar la Panzada de Poemas que las orejas táctiles que asistieron pudieron merendarse y casi cenarse, dado que el evento se extendió una hora más de lo planeado y hasta hubieron quienes no pudieron mostrar su media verdad y lo harán la próxima cena de Panes rallados, Panes mojados, Panes con leche y Panes al horno muy al horno, porque sabemos que sino hay poemas desgarrando la muerte, es porque el planeta se está comiendo a sí mismo, sin parar y con gula de llanto en el cajón.

Si algo hubo ayer, fue diversidad y escucha, algo no difícil de conseguir, sino imposible de encontrar. Nos lavaron los pelos poemas oscuros, poemas sexuales, poemas divertidos, poemas intelectuales, poemas sin corregir, poemas ingeniosos, poemas feministas, poemas Ultramachistas, poemas repetitivos, poemas que no se entienden, poemas que se entienden demasiado, poemas clishé, poemas impresionantes, poemas slam, poemas políticos, poemas modernos, poemas freaks, poemas peinados, poemas performateados, poemas moralistas, poemas anarquistas, poemas naturalistas, poemas antipoemas, poemas asquerosos, poemas que te rompen el oído, poemas que lamen la sangre, poemas adolescentes, poemas envejecidos, poemas musicales, poemas inoloros, poemas tribales, poemas poemas poemas sin fin, uno atrás del otro como capas de serpientes enroscando municiones sin camino, como selvas de lenguaje sobre superficies secas de banalidad.

Ayer respiramos un poco mas enlazadxs, desde el arte, no desde nuestras absurdas personas que no escriben poemas. Los poemas no son nuestros, como lo revela los divertidos lapsus que ayer se escucharon mientras personas leían algo suyo que no es suyo, sino un Pan de su carne para los ríos del devenir otra cosa. La idea de no ser lo que no somos fue central en esta larga tarde de 11 años. La poesía es así sin serlo, no pide permiso. Por eso a veces la poesía estuvo más allá del poema leído: el infaltable aroma a vino en el fondo, Ernesto corriendo entre cada recoveco, las voces que surgían desde la subterránea oscuridad, las miradas entre desconocidos luego del poema con efectos corpóreos, entradas y salidas del sitio como cambios de tiempo irregulares, en fin, espacios creacionistas alrededor del Pan. Ese que solo Pan puede actualmente ofrecer.

Juan dijo: “por once años más” y le tomamos la palabra como le tomamos el espacio, junto al licor de sus actos literarios. Es poético crear espacios poéticos. Es político hacer política poética. Es política escribir con el cuerpo la generación de escrituras en políticos poéticos terrenos.

Poética Política de Panes como Política Poética de primera necesidad.
Que siga la editorial, que hay muchxs naciendo.